Enfermedades en el embarazo

Esto tenés que saber:

Las enfermedades más frecuentes durante el embarazo son:

  • Diabetes gestacional: se produce cuando los niveles de azúcar en sangre son demasiado altos.

  • Desprendimiento de la placenta: cuando esta se separa de la pared uterina interna produciendo sangrado y contracciones uterinas.

  • También puede desarrollarse preclampsia, placenta previa, hiperémesis gravídica, anemia por deficiencia de hierro, infecciones urinarias e hipotiroidismo.

 

Durante el embarazo pueden surgir enfermedades que aumentan el riesgo de la salud de la madre y del feto. Por tal motivo, es sumamente importante acudir a la consulta con tu médico/a obstetra durante toda la gestación para realizar un seguimiento del embarazo. En estas consultas periódicas se podrán identificar posibles problemas de salud de forma temprana para tomar las medidas necesarias que protejan la salud de la madre y del feto en desarrollo. 

Las enfermedades más frecuentes que se pueden desarrollar durante el embarazo son: 

  • Diabetes Gestacional: la diabetes gestacional se produce cuando los niveles de azúcar en sangre son demasiado altos durante el embarazo. Se detecta con una glucemia en ayuno mayor a 100 mg o la mayoría de las veces al realizar la prueba inicial de sobrecarga de glucosa (PTOG/P75) en la semana 24-28 de embarazo. 

La diabetes gestacional aumenta el riesgo de sufrir otras afecciones como: 

● Macrosomía (bebé demasiado grande) 

● Preeclampsia (aumento de la presión arterial) 

● Cesárea 

El tratamiento de la diabetes gestacional incluye control de los niveles de azúcar en sangre mediante dieta, ejercicio y/o medicamentos como la insulina. 

  • Preeclampsia: la preeclampsia es el aumento de la presión arterial asociada a la aparición de proteínas en la orina que se da después de la semana 20. 

La evolución clínica de esta es variable desde síntomas leves: hinchazón de manos y pies, hasta graves: dolor, visión borrosa, mareos, y convulsiones (eclampsia). 

Se indica tratamiento médico con antihipertensivos pero la única cura definitiva es el nacimiento del bebé o la bebé aumentando el riesgo de parto prematuro. 

  • Desprendimiento de la placenta: el desprendimiento de la placenta se produce cuando esta se separa de la pared uterina interna produciendo sangrado y contracciones uterinas. Si es grave, el feto no puede recibir el oxígeno y los nutrientes necesarios para sobrevivir. El tratamiento es la extracción inmediata del feto lo que puede requerir un parto prematuro. 
  • Placenta previa: la placenta previa es una complicación del embarazo en la cual la placenta se implanta en la parte inferior del útero, cubriendo parcial o completamente el cuello uterino. Esta condición puede causar sangrado vaginal severo antes o durante el parto y puede poner en riesgo tanto a la madre como al bebé o la bebé. El tratamiento para la placenta previa depende de varios factores, incluyendo la cantidad de sangrado, la posición de la placenta, la etapa del embarazo y la salud general de la madre y el/la bebé. Algunas opciones de tratamiento incluyen:
  • Reposo y vigilancia: si el sangrado es leve, se puede recomendar reposo en cama y evitar actividades que puedan desencadenar el sangrado, como el ejercicio y las relaciones sexuales.
  • Hospitalización: en casos de sangrado severo, puede ser necesaria la hospitalización para una vigilancia más estrecha. 

  • Medicamentos: se pueden administrar medicamentos para ayudar a madurar los pulmones del bebé o la bebé en caso de que sea necesario un parto prematuro. 

  • Parto por cesárea: en la mayoría de los casos, se recomienda una cesárea para evitar complicaciones durante el parto. La cesárea generalmente se programa para la semana 36 o 37 de embarazo, aunque si el sangrado es severo o si hay otros riesgos, puede realizarse antes. 

  • Hiperémesis gravídica: las náuseas y vómitos graves y persistentes durante el embarazo conllevan, si no se trata a tiempo, a un déficit nutricional y pérdida de peso pudiendo requerir hospitalización. 
  • Anemia por deficiencia de hierro: la anemia por falta de hierro se caracteriza por la disminución de glóbulos rojos que transportan el oxígeno en cantidad adecuada a los tejidos del cuerpo. 

Durante el embarazo, es necesario duplicar la cantidad de hierro para fabricar más sangre y suministrar más oxígeno al bebé o la bebé. Si no tenés suficiente reserva de hierro o no consumes hierro suficiente, tenés anemia. 

Los síntomas son: 

  • Fatiga 
  • Palidez 
  • Debilidad 
  • Dificultad para respirar 

La anemia grave aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso del bebé o la bebé al nacer y depresión posparto.

  • Infecciones Urinarias (ITU): la ITU es la complicación médica que más frecuentemente aparece durante la gestación. Puede presentarse con o sin síntomas urinarios y aumenta el riesgo de parto prematuro, por tal motivo es recomendable realizar un análisis de orina en cada trimestre 
  • Hipotiroidismo: el hipotiroidismo en el embarazo es una condición en la que la glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. Estas hormonas son cruciales para el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso del feto, especialmente en el primer trimestre. Si no se trata adecuadamente, el hipotiroidismo puede tener consecuencias significativas tanto para la madre como para el/la bebé.

  1. Ministerio de Salud (2008). Anemia: la desnutrición oculta. https://www.sap.org.ar/docs/profesionales/anemia-la-desnutricion-oculta.pdf

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